La energía de la Abundancia

Por Alama

En esta columna analizaremos y reflexionaremos en torno al concepto de “abundancia”, derribando mitos al respecto y ampliando nuestra visión acerca de su significado. Comprender la abundancia es el primer paso para llegar a co-crearla en nuestras vidas.

Los invitamos a cerrar sus ojos y a pensar, antes de continuar leyendo, ¿Qué es lo primero que se les viene a la cabeza cuando piensan en “abundancia”?

Probablemente muchos de ustedes inmediatamente pensaron en dinero y bienes materiales. Otros tal vez se imaginaron una mesa llena de la más deliciosa comida, o un tesoro como el de Alí Babá o el de Tío Rico Mc Pato. Esto no significa que sean materialistas, fantasiosos ni comilones, sino más bien que esta palabra se ha relacionado culturalmente a ello. Refranes como “Más vale que sobre a que falte”, “lo que abunda no daña” o el clásico dicho “¡Que no se note pobreza!” Son claros indicadores de cómo valoramos la abundancia de dinero y otros bienes.

Sin embargo, este concepto no hace relación netamente a una condición o situación objetiva, sino más bien a un estado subjetivo. El Dr. Wayne Dyer hace la siguiente definición: “La abundancia es un “estado del ser”. Es el estado en el cual sientes que tienes todo lo que quieres. Es un sentimiento activo, una emoción. La abundancia está en tu humor vibratorio, en tus emociones diarias. Es parte de tu integridad y está en tu mente, cuerpo y espíritu” Por el contrario, “La pobreza se define también como “un estado del ser, con las mismas características de la abundancia, pero en sentido contrario. Es el estado de carecer de lo que quieres” Dr. Wayne Dyer (texto sintetizado).

Las definiciones anteriores, nos permiten entender las diferencias culturales y sociales relacionadas con la abundancia. Hay sociedades y personas que, teniendo muy poco, de acuerdo a nuestros parámetros de bienestar económico, se sientan tremendamente afortunadas, pues perciben que tienen todo lo que necesitan y desean, ello implica abundancia. Y, por el contrario, existen personas que teniendo mucho más de lo que necesitan se perciben siempre carentes o “en falta”, quejándose permanentemente de sus deudas o deseando tener más; lo que implica que no tienen abundancia en sus vidas.

Es importante, antes de continuar, hacer una aclaración. Puesto que muchas personas, con conciencia social y ambiental, pueden considerar que la abundancia como concepto, se relaciona directamente con el consumismo, es necesario explicar que cuando utilizamos este término, no sólo hacemos referencia al dinero y a los bienes materiales, sino también a la familia, a los amigos, al trabajo, a la pareja, a la salud y a los proyectos, entre otras cosas. No obstante, es necesario aclarar también que el dinero es una energía como cualquier otra y debe estar presente en cualquier actividad. En la economía capitalista, el dinero es la energía de transacción; los billetes y monedas no tienen valor en sí mismos, somos nosotros como personas y sociedades los que investimos del valor consensuado a estos elementos (en otros momentos de la historia, la energía de transacción estuvo puesta en el trueque, en la sal, etc.). Por lo tanto, el dinero no está separado de la espiritualidad; todo es divino y energético.

La abundancia y la prosperidad, como decíamos anteriormente, se relacionan con “abundancia de dinero y de bienes para estar bien y poder acceder a aquello que deseamos”, “abundancia de satisfacción en las relaciones” que va más allá de tener familias grandes y muchos amigos; sino con lo satisfactorios que sean estos vínculos. En relación a lo laboral, abundancia no implica cantidad, es decir, tener cargas excesivas de labores y responsabilidades, sino tener el trabajo que queramos, en las condiciones que queramos, que llene nuestras expectativas y nos haga felices. Abundancia de pareja tampoco dice relación con que tengamos muchas parejas (aunque podría ser el deseo de algún@s), sino más bien con tener a alguien que nos ame y a quien amar y que nos genere alegría, satisfacción y todo aquello a lo que aspiremos en la vida en pareja. En salud, abundancia implica una excelente calidad de vida, salud física, mental, emocional, energética y espiritual. Finalmente, la abundancia se relaciona también con los proyectos; con que siempre tengamos planes, ideas y propósitos a los cuales aspirar, por los cuales trabajar y esforzarnos porque nos generan motivación y nos permiten crecer permanentemente como personas.

“La prosperidad está a nuestro alrededor y dentro de nosotros” (Yogi Bhajan), esto implica que hay de todo y para tod@s, pues el Universo es el gran proveedor y nosotros sólo debemos aprender a sintonizar para obtener aquello que queremos con todo el corazón. Y para ello necesitamos pasión, que es una energía continua, una vibración permanente que nos permite proyectar nuestros deseos con fuerza para sintonizar con la abundancia.

La mayoría de las personas aún desconoce el gran magnetismo que tiene nuestra psiquis; la capacidad de atraer cosas y el hecho de que todo aquello que aceptamos en nuestra mente es real para nosotros (incluso aquellas cosas que no son verdad). Generalmente no nos hacemos cargo de que todo lo que tenemos en nuestra vida lo hemos pedido o permitido de una u otra forma, con propósitos conscientes o inconscientes y, saberlo, es una gran herramienta para sintonizar con la realidad que deseamos para co-crearla.

Las palabras crean pensamientos y realidades y, por tanto, a través de ellas podemos crear realidades beneficiosas o nocivas para nosotros. Si consideras que algo es verdad, el Universo te traerá experiencias que confirmen tu realidad, pues vives experiencias que ya tienes programadas. Es así como; si yo pienso que mi trabajo es un lugar horrible, que me explotan, que me tratan mal y que tengo mala suerte, el Universo, obedientemente traerá para mí experiencias que validen ese pensamiento (que sintoniza a su vez con un sentimiento de malestar) una y otra vez.

Lo anterior indica que debemos “cambiar el switch”, que es necesario modificar nuestra forma de ver la realidad y relacionarnos con ella, pues aquello que estemos sintiendo y pensando es un fiel reflejo de aquello que está en proceso de volverse realidad y, claramente, queremos vivir en una realidad agradable. Al ser la abundancia un estado del ser, presente en todos nuestros cuerpos (a saber, cuerpo físico, mental, emocional, etérico y espiritual), no basta sólo con “tener”, sino que es necesario “saber que tenemos”, “sentir que tenemos” y “estar agradecidos de tener”.

Un refrán popular cobra sentido a la luz de esto último: “A quien mucho tiene, más le viene”, aunque podríamos modificarlo diciendo “A quien mucho sabe que tiene, más le viene”. Esto señala que las personas que gozan de abundancia tienen muchas posibilidades de seguirla disfrutando, incluso incrementando, pues ya están sintonizados con ella (algo que todos podemos hacer).

Los invitamos a reflexionar respecto a este tema y a leer nuestra próxima columna en la que hablaremos de co-creación de la abundancia y comprenderemos que no se trata sólo de orientar nuestros deseos fervientemente, como indica la ley de la atracción, pues existen escollos emocionales y mentales que deben ser sanados antes de una co-creación para que ésta realmente funcione.

No se pierdan el Taller de Co-Creación y Abundancia a realizarse el Sábado 18 de Noviembre en Centro Alama 🙂

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